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Cuando parecía que el DualSense ya había llevado la experiencia de juego a otro nivel, Sony vuelve a sacudir el tablero con una idea que podría cambiar para siempre la forma en que interactuamos con una consola.
Una reciente patente revela que la compañía japonesa estaría explorando un control de PlayStation sin botones físicos, apostando por superficies táctiles y sensores avanzados, una señal clara de que el futuro del gaming podría ser mucho más radical de lo que imaginamos.
En una patente registrada por Sony se describe un mando que elimina por completo botones, sticks y gatillos tradicionales, reemplazándolos por superficies capacitivas capaces de detectar posición, movimiento y presión de los dedos.
Según el documento, el mando podría reconfigurarse en tiempo real: los “botones” cambiarían de tamaño, forma o ubicación dependiendo del género del juego o incluso del estilo de agarre del usuario. Un shooter podría priorizar zonas de disparo más grandes, mientras que un juego de carreras podría ofrecer superficies amplias para un control más preciso, abriendo la puerta a una experiencia mucho más personalizada y accesible.
Este enfoque también apunta directamente al terreno de la accesibilidad, uno de los temas más relevantes de la industria actual. Al no depender de piezas mecánicas fijas, el control podría ajustarse a distintas capacidades físicas, algo que TechRadar destaca como una posible evolución clave para que más personas puedan disfrutar de los videojuegos sin barreras tradicionales.
Eso sí, conviene bajar un poco las revoluciones: una patente no es una confirmación de producto. Sony, al igual que otras grandes compañías, registra ideas que muchas veces nunca llegan al mercado. Aun así, el concepto alimenta las especulaciones sobre cómo podría verse una futura PlayStation 6 y deja claro que el ecosistema PlayStation no tiene miedo de cuestionar incluso lo más sagrado del gaming: el botón físico.