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La inteligencia artificial sigue avanzando a pasos agigantados, pero no siempre las noticias son positivas. Esta vez, el foco está en Claude Mythos Preview, el modelo más avanzado y restringido de Anthropic, diseñado específicamente para detectar vulnerabilidades críticas en sistemas operativos, navegadores y software empresarial.
La carrera por la inteligencia artificial acaba de entrar en una fase más inquietante. Mientras las empresas tecnológicas compiten por lanzar modelos cada vez más poderosos, en Washington el foco ya no está sólo en la innovación, sino en algo más urgente: evitar que estas herramientas se conviertan en armas digitales capaces de afectar infraestructura crítica. Y el movimiento se está produciendo ahora mismo.
La inteligencia artificial está impulsando la transformación digital, pero también está creando una nueva vulnerabilidad que preocupa a ejecutivos de todo el mundo. Un reciente informe sobre resiliencia de datos advierte que muchas organizaciones están operando con una confianza peligrosa en sus sistemas, mientras los riesgos asociados a la IA y los ciberataques crecen a un ritmo más rápido que su capacidad de respuesta.
Durante los últimos años, la inteligencia artificial ha sido presentada como una revolución capaz de reemplazar empleos, alterar industrias completas y transformar la creatividad humana. Sin embargo, el supuesto “apocalipsis” tecnológico sigue sin materializarse. A medida que las herramientas avanzan, también lo hacen las dudas sobre si realmente estamos ante una sustitución masiva o simplemente ante una nueva etapa de apoyo tecnológico.
El mundo de la inteligencia artificial vuelve a moverse rápido… demasiado rápido. Cuando parecía que las herramientas de generación de video estaban recién despegando, una noticia inesperada encendió las alertas: OpenAI habría decidido poner fin a una de sus plataformas más prometedoras, dejando a usuarios y creadores con más preguntas que respuestas.
Lo que prometía ser el futuro del trabajo automatizado terminó convirtiéndose en una pesadilla tecnológica. Un error inesperado en un sistema de inteligencia artificial dentro de Meta dejó al descubierto una verdad incómoda: incluso las herramientas más avanzadas pueden fallar… y cuando lo hacen, el impacto puede ser masivo.
La inteligencia artificial ya forma parte de la vida diaria de millones de personas, ayudando a escribir textos, buscar información o planificar viajes. Pero el siguiente paso podría ser aún más sorprendente: permitir que la IA haga compras en internet por nosotros. La idea suena futurista, pero varias empresas tecnológicas ya están trabajando para convertirla en realidad.
El mundo de la inteligencia artificial no deja de acelerarse, y esta semana Google sorprendió a la industria con el lanzamiento de Gemini 3.1 Pro, un modelo que promete no solo mejorar lo visto hasta ahora, sino liderar el panorama global de IA en tareas complejas.
Apple está a punto de darle a Siri el mayor cambio en su historia, y no es exageración decirlo: el asistente de voz podría transformarse en un competidor serio frente a los chatbots actuales gracias a la inteligencia artificial de Google.
San Diego Comic-Con ha dado un paso claro y contundente en el debate global sobre inteligencia artificial y creatividad humana al prohibir completamente el arte generado por IA en su Art Show de 2026, tanto si fue creado totalmente como parcialmente con herramientas de IA, eliminando la política anterior que permitía exhibirlo siempre que no se vendiera y fuese claramente etiquetado.
Los jugadores están organizándose y presionando a estudios de desarrollo para que frenen o reconsideren el uso de inteligencia artificial generativa en los videojuegos, acusándola de “baratear” la creatividad y empeorar la calidad del contenido del juego.
En una reciente aparición en el evento GITEX Global 2025 en Dubái, el CEO de OpenAI, Sam Altman, lanzó una afirmación que ha generado amplio debate: dijo que un niño nacido en 2025 “es poco probable que alguna vez sea tan inteligente como la inteligencia artificial”.